Celebremos la danza

El Día Internacional de la Danza, impulsado por la Unesco, es una fecha que invita a festejar esta expresión artística como un lenguaje común a todos los hombres y en todas las culturas. Además, es una manera de motivar a los gobiernos a que impulsen el desarrollo de este arte.

Desde 1982 se celebra el Día Internacional de la Danza en la fecha de nacimiento de Jean-Georges Noverre(1727-1810), a quien se le atribuye la creación del “Ballet de Acción”. Anteriormente la era danza más estática, decorativa y se podría decir que ornamental. Gracias a Noverre, el ballet se enfoca en los gestos y en las expresiones de los bailarines. Para él, la dramaturgia tiene una gran importancia, pues el ballet debe transmitir emociones a través del movimiento y de la sensibilidad de los bailarines, generando una gran penetración en el público. Por ejemplo, antes de Noverre, los bailarines de ballet usaban máscaras en el escenario. Es por razones como esta que su pedagogía, revolucionaria en su momento, se enfoca en adaptarse y en resaltar  la personalidad y el estilo propio de cada bailarín. 

La iniciativa del Día Internacional de la Danza corresponde a una decisión de la Unesco, atendiendo una solicitud del Comité Internacional de Danza, del Instituto Internacional de Teatro. De esta manera, se busca promover este arte en el mundo, transmitiendo el mensaje de que la danza tiene múltiples manifestaciones en todas las culturas y países y que es un lenguaje universal que congrega alrededor del movimiento y del ritmo. A la vez, se trata de un llamado a las naciones a reunirse alrededor de la danza y velar por su difusión, su financiación e institucionalización. En esta fecha se diluyen fronteras culturales, económicas y políticas, y se realizan presentaciones, clases y ensayos, actividades pedagógicas, conferencias, exposiciones y publicaciones, con el fin de ampliar públicos, sensibilizar y educar con la danza.

Año tras año, la Unesco selecciona una sede mundial de la danza, donde se realizan grandes eventos y encuentros: Shanghái, China, recibió la mención en 2017 y este año es el turno de La Habana, Cuba. Así mismo, la Unesco escoge figuras de la danza para ser embajadores de este arte y difundir su mensaje alrededor del mundo. En 2018 los representantes son:

• Georgette Gebara, Líbano: bailarina, coreógrafa, profesora de danza y locutora de radio. Es fundadora de L’École Libanaise de Ballet, establecida en Beirut desde 1964.

• Marianela Boán, Cuba: coreógrafa y una de las artistas más importantes de la vanguardia danzaria cubana, creadora del estilo “Danza Contaminada”.

• Ohad Naharin, Israel: coreógrafo, director artístico de la Batsheva Dance Company, y creador del lenguaje de movimiento “GAGA”.

• Salia Sanou, Burkina Faso: coreógrafo, trabaja entre Francia y África. Es fundador de las compañías Salia nï Seydou y Mouvements Perpétuels. Ha trabajado con danza en campamentos de refugiados en Burkina Faso y Burundi.

• Willy Tsao, Hong Kong: coreógrafo, educador y gestor, influyente figura en el desarrollo del arte contemporáneo en China. 

*Vale la pena mencionar que en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo se han presentado obras de dos de los embajadores de la danza para 2018: 

- Minus One, creación coreográfica del maestro Ohad Naharin, interpretada por la compañía Les Grands Ballets de Montréal, en 2014. 

- Caribe Deluxe, obra dirigida y coreografiada por Marianela Boán para la Compañía Nacional de Danza Contemporánea de República Dominicana, en el contexto de Danza en la Ciudad, en 2014.