Un laboratorio de creación de ballet en San Francisco

Entre el 20 de abril y el 6 de mayo de 2018, se llevó a cabo el festival Unbound, uno de los proyectos de danza más ambiciosos hoy en día. Se presentaron doce propuestas nuevas, de doce virtuosos coreógrafos, todas con el San Francisco Ballet.

Por Roberto Hinestrosa Mejía

“La gente me ha preguntado, ‘¿hacia dónde se dirige el ballet?, ¿el ballet se está muriendo?’ El ballet es una forma de arte que está viva. Respetamos los clásicos, pero debemos igualmente mirar hacia el frente y explorar lo que se está haciendo en este momento”, dijo Helgi Tomasson, director artístico del San Francisco Ballet desde 1985, en una entrevista a Pointe Magazine. Esto es el festival “Unbound”: un laboratorio de creación de nuevas propuestas coreográficas en ballet y uno de los proyectos más ambiciosos en el mundo de la danza de hoy.

 El ballet está lejos de ser una forma anticuada y en vía de extinción y con “Unbound” llega a su pico creativo al reunir a doce talentosos coreógrafos, con una creación nueva cada uno, todos con bailarines del San Francisco Ballet; en un tiempo récord: tres semanas de trabajo en conjunto para cada coreografía. Las propuestas estaban divididas en cuatro bloques de tres, de la A a la D.

Hay que entender lo inusual y lo descrestante que es este acontecimiento. El SF Ballet es una compañía reconocida por su singular Cascanueces, y por coreografías clásicas como La bella durmienteDon Quijote, así como por su puesta en escena de los ballets del siglo XX tardío. Con este festival, los bailarines se adentraron en territorio inexplorado, salieron de su zona de confort, y cocrearon de la mano de coreógrafos que se atreven a pensar el mundo de hoy a partir del ballet, y a traducirlo escénicamente.

Cada coreografía es una apuesta nueva, arriesgada, creada especialmente para el festival, –y de ninguna manera pre-fabricada. Según el crítico de danza del New York Times Alastair Macaulay: “Bajo la dirección artística de Helgi Tomasson, el San Francisco Ballet ha hecho parte de las compañías más elegantes y refinadas del mundo desde hace varios años –aunque en temporadas pasadas ha dado la impresión de ser demasiado correcta, tímida y cohibida. No es el caso de ‘Unbound’”. Las coreografías debían limitarse a una escenografía minimalista, y trabajar la iluminación con el legendario James Ingalls. Sorprende la magnitud y el ingenio de las propuestas actuales, aun con unas condiciones muy minimalistas. “¡La novedad es razón para celebrar! En ballet (…) hace falta coraje para promover la creatividad por encima del conservatismo”, dice el mismo Macaulay.

En Unbound, todos salieron ganando. Con los ojos de la comunidad de la danza sobre ellos, los coreógrafos sobresalieron magistralmente ante el reto, beneficiándose del contexto, de las ideas y de la experiencia de sus pares, y con la posibilidad de crear propuestas inéditas de la mano de algunos de los mejores bailarines del mundo. El público pudo asistir al estreno mundial de doce obras nuevas, recién desarrolladas; y de acceder a un encuentro fulgurante con la danza. El SF Ballet, se ratifica como uno de los epicentros de la creación en danza y asume la difícil tarea de contribuir al repensar del ballet. Finalmente, los bailarines superaron todas las expectativas, acoplándose perfectamente a la medida de las necesidades y propuestas de cada coreógrafo, y demostrando una versatilidad y una capacidad de adaptación inspiradoras.  

UNBOUND A:

·         Bound To, Christopher Wheeldon: Explora la soledad y el aislamiento del hombre a causa de la tecnología: los bailarines no se despegan de sus celulares.

·         The Collective Agreement, Alonzo King: Dinámicas de negociación y colaboración: quietud y movimiento; tensión individuo y comunidad. Música original de Jason Moran.

·         Hurry Up, We’re Dreaming, Justin Peck: Inspirada en la música de M83; personifica un paisaje onírico. Vestuario moderno y urbano: movimiento, fluido y ligero.

UNBOUND B:

·  Otherness, Myles Thatcher: Un Romeo y Julieta inspirado en la estética del cineasta Wes Anderson. Explora temas de identidad, género, prejuicios sociales. Ballet narrativo.

·   Snowblind, Cathy Marton: Articulación singular entre literatura, movimiento y emociones. Muy teatral. Ballet narrativo basado en Ethan Frome, de Edith Wharton.

· Anima Animus, David Dawson: Demostración de virtuosismo físico y emocional. Ballet y técnica llevados a sus límites, con movimientos improbables y superlativos.UNBOUND C:

·  Bespoke, Stanton Welch: Oda neoclásica a la forma, inspirada en la brevedad y la intensidad de la carrera de un bailarín, encarnando el compromiso y la pasión por bailar.

·  Your Flesh Shall Be a Great Poem, Trey McIntyre: McIntyre imagina el mundo visto a través de los ojos de su abuelo, creando un portal hacia su vida.

·   Guernica, Annabelle López Ochoa: Inspirada en el cubismo de Picasso y la guerra. Combina danza clásica, contemporánea y flamenco; contrasta sensualidad, ira y desespero.

 UNBOUND D:

·   The Infinite Ocean, Edwaard Liang: Explora el limbo entre la vida y la muerte. Inspirada en la muerte de seres queridos. Excepcional técnica y vibrante núcleo emocional. Música original O. Davis.

·  Let’s Begin at the End, Dwight Rhoden: Aprovecha la versatilidad de los bailarines. Vocabulario expresivo y preciso. Mezcla danza clásica y contemporánea.

·  Björk Ballet, Arthur Pita: Crea paisajes escénicos y emocionales a partir de la música de la cantante Björk. Crea la sensación de estar en “rave party”. Varía del frenesí a lentitud sostenida casi imposible.