Una Formación Transversal En El Programa Alma En Movimiento

Durante el primer semestre del año, los bailarines reciben formación en el área de danza contemporánea con la maestra Pilar Hernández y el coreógrafo invitado Humberto Canessa, quienes además trabajan una composición original para el programa Alma en Movimiento.

Además de la rigurosa formación en ballet clásico, en la cual se enfoca el programa, se busca de forma simultánea fortalecer y consolidar el proceso de los bailarines en danza contemporánea y darles a conocer otros lenguajes del movimiento. Actualmente se realiza una formación conjunta entre la maestra titular Pilar Hernández Aguirre y el coreógrafo y pedagogo invitado Humberto Canessa Ullóa.

Un bailarín necesita desarrollarse de manera completa, con un bagaje importante no sólo en ballet, sino también en la mayor cantidad de técnicas y de lenguajes que pueda aprender y perfeccionar. Esto hace que un bailarín sea versátil y con un abanico de estilos que le permita ser competitivo en el ejercicio profesional. Se trata además de un largo proceso de maduración y de descubrimiento de sus capacidades y de su propio cuerpo, gracias a los ejercicios y perspectivas aportadas por cada uno de los lenguajes. Por esta razón, es de vital importancia la formación que recibirán de Canessa, quien se ha desarrollado en múltiples técnicas y estilos contemporáneos, y de Hernández, quien originalmente tiene una formación clásica, pero una amplia experiencia en el ámbito contemporáneo.

Canessa tiene una trayectoria destacada, en gran medida entre Costa Rica -su tierra natal-, y Colombia. Es bailarín, actor, coreógrafo y maestro de danza contemporánea, formado en la Escuela de Danza de la Universidad Nacional de Costa Rica. Formó parte del Elenco de la Compañía Nacional de Costa Rica, entre 1987 y 1989. Estuvo vinculado entre 1990 y 1996 al proyecto Athanor Danza, dirigido por Álvaro Restrepo. En 1998 creó en Cali el proyecto LINCE: Laboratorio Interdisciplinario del Cuerpo y la Escena. En 1999 se le otorgó por concurso la coproducción del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, para realizar el homenaje al pintor Luis Caballero Políptico sobre piel y madera. Entre 2007 y 2009 se desempeñó como director general y artístico de la Compañía Nacional de Danza de Costa Rica. Canessa ha creado las obras Piel de agua, la coreografía Esperansia, y Alicia,  inspirada en la obra de Lewis Carroll, comisionada por el Ballet Nacional de Perú. Recibió en dos ocasiones el Premio Nacional de Danza a la Mejor Coreografía de Costa Rica, en 2001 y 2006, por las obras Ojos que no ven y Luz Negra.

Canessa está trabajando con los bailarines del programa sobre tres puntos:

1. Consciencia corporal y la técnica Dupuy, donde se ofrece una serie de “experiencias reveladoras para el cuerpo” acondicionadas al trabajo del bailarín, teniendo como resultado un alto nivel de consciencia del uso del cuerpo y del espacio.

2. Técnica de danza contemporánea desarrollada por los maestros (sumatoria de varios lenguajes técnicos que van desde Graham y Horton hasta el Release), con el objetivo de trabajar en estilos coreográficos específicos.

3. Técnicas de improvisación e investigación como espacio donde los bailarines pueden indagar lenguajes más personales que los oriente a la creación del movimiento.

Este trabajo culminará en una adaptación coreográfica del mito de Narciso, esclarecedora sobre el modo de vida de las sociedades contemporáneas y sobre el aislamiento del individuo. Para ello, los maestros y bailarines realizarán un trabajo artístico y psicológico donde explorarán la auto-referencialidad del ser y el doble filo del narcisismo: por un lado, como un refugio del ser para entrar en contacto consigo mismo y para aprender a amarse como persona única y singular; por otro lado, como condición alienante y patológica que impide la construcción de lazos sociales y que aísla de la realidad. La propuesta Narcissus, entre el teatro y la danza, entre clásico y contemporáneo, busca establecer un diálogo entre los cuerpos, entre las técnicas y las inclinaciones y jurisdicciones internas de las relaciones humanas, donde los bailarines serán intérpretes-creadores de sus movimientos y de sí mismos.